Restyling de Identidad Visual
Situación
SHISSÉ LINGERIE nació en pandemia bajo una visión clara: convertirse en una marca de lencería elegante, sofisticada y aspiracional dentro de una categoría altamente competitiva. Desde sus inicios, la marca apostó por una estética sutil, delicada y muy femenina, construyendo una percepción de exclusividad y lujo silencioso.
Sin embargo, con el paso del tiempo, la marca comenzó a evolucionar junto a sus consumidoras. Las consumidoras de SHISSÉ empezaron a asociar a la marca, con una versión más segura, sensual y seductora de la marca, por lo tanto la identidad visual inicial dejó de representar todo en que SHISSÉ se había convertido, por lo tanto surgió el momento de que la identidad visual evolucionara junto a ella.
El reto
El principal desafío era transformar visualmente la marca sin romper con su esencia.
Necesitábamos construir una identidad más moderna, intensa y seductora, sin perder la percepción de lujo y exclusividad que ya había logrado posicionar. Además, existía un elemento clave dentro de esta evolución: un rosa oscuro aterciopelado que la marca había comenzado a incorporar meses atrás y que rápidamente se convirtió en un color emocionalmente relevante para sus clientas.
Las consumidoras comenzaron a identificarse con este tono de manera natural, convirtiéndose en un símbolo visual de pertenencia y reconocimiento para la marca.
El reto estaba en encontrar el equilibrio correcto:
- Evolucionar sin desconectar.
- Renovar sin perder identidad.
- Verse distinta, pero seguir siendo SHISSÉ.
Lo que hicimos
Iniciamos un proceso de exploración visual profundo, analizando cómo debía verse esta nueva etapa de la marca. Trabajamos múltiples propuestas, pruebas de color, estilos gráficos, formas y composiciones visuales hasta encontrar una dirección que lograra expresar correctamente la nueva personalidad de SHISSÉ.
La evolución visual se construyó alrededor de tres pilares clave:
- Sensualidad y seducción más presente
- Elegancia moderna y aspiracional.
- Una estética visual con mayor carácter e intensidad emocional.
El rosa oscuro aterciopelado se convirtió en el eje central del nuevo sistema visual, aportando profundidad, sofisticación y una sensación mucho más envolvente y femenina.
A nivel gráfico, refinamos formas, contrastes y agregamos elementos visuales para darle a la marca una presencia más segura, contemporánea y alineada con la experiencia que sus consumidoras ya estaban viviendo con SHISSÉ.
Resultado
Hoy SHISSÉ LINGERIE se percibe como una marca renovada, más madura y mucho más alineada con lo que realmente representa.
La nueva identidad visual conserva la elegancia y exclusividad que definieron sus inicios, pero ahora incorpora una sensualidad mucho más auténtica, moderna y emocionalmente conectada con sus consumidoras.
El restyling no buscó convertir a SHISSÉ en una marca distinta.
Buscó revelar visualmente en lo que la marca ya se había convertido.
Y el resultado es una identidad que no solo eleva la percepción de la marca, sino que también fortalece el vínculo emocional con una comunidad que hoy se siente aún más identificada con ella.
