Una marca que ya había cambiado y aún no lo sabía.
Situación
SHISSÉ LINGERIE nació con una estética elegante, delicada y aspiracional, construyendo una percepción de exclusividad y lujo silencioso, sin embargo, como todas las marcas SHISSÉ evolucionó, y sus consumidoras comenzaron a asociarla con una versión más segura, sensual y seductora, por lo que su identidad visual ya no contaba toda la historia.
El reto
Evolucionar la identidad visual sin dejar de ser SHISSÉ
La nueva expresión visual de la marca, debía sentirse más moderna, intensa y seductora, manteniendo la elegancia y exclusividad que la marca ya había construido.
Además, un rosa oscuro aterciopelado que había comenzado a utilizarse meses atrás se había convertido, de manera orgánica, en un código con el que sus consumidoras se identificaban.
Lo que hicimos
Exploramos colores, formas, estilos y composiciones hasta encontrar una nueva dirección visual construida sobre tres pilares:
- Sensualidad
- Elegancia moderna
- Mayor carácter
El rosa oscuro aterciopelado se convirtió en el eje del nuevo sistema visual, aportando profundidad, sofisticación y una expresión más segura y contemporánea.
Resultado
Una marca más madura, sensual y alineada con lo que sus consumidoras ya reconocían en ella. El restyling no buscó crear una nueva marca, buscó hacer visible en lo que SHISSÉ ya se había convertido.
